Al borde

“Al borde de la mañana eterna”
-Cesar vallejo

Sí, al borde,
mañana tras mañana,
eterna porfía cotidiana.

Porfía de Sisifo con la piedra al hombro,

de intentar la maceta y los milagros,
un milagro chiquito,
la llama de una vela que preserva los soles

-no de la tierra ancha y compartida-;

el pequeño terrón de la maceta,
la húmeda semilla amasada en el tiempo.

Prometeica semilla del incendio,

la de la piel adentro,
la del baile preñado en lo contiguo,
la del parto presente y con pasado
(acompasado gesto del instante),
la que intuye la sombra de un futuro
en los giros;

pero ahora,

ahora con la espalda y los pulmones,
con un trino de piedra en la costilla.

Ahora,

a plena noche y con latidos,
pulseando la intemperie y por ahora;

con el asombro puesto en el ombligo
y la sangre en el borde de lo eterno,

hurgando la pregunta y la mañana.

(c) Luciano Ortega
23 de diciembre de 1996

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