Mi hipótesis sobre Allende

Mi hipótesis es que Salvador Allende para nada fue un ingenuo, ni un iluso. Fue un mago de la política, impuso un estilo inédito en el que la dignidad y la coherencia lograron jaquear al poder que no tuvo posibilidad de justificar sus actos criminales. La vida en él triunfó, no se dejó matar, ni se suicidó. Lo suyo fue un acto vital, como el de Favaloro; se mató con la dignidad del que es capaz de llevar su diseño hasta las últimas consecuencias. 

Los políticos de una y otra orilla se vieron y se ven obligados a ponerse a la altura de las circunstancias o mostrar la hilacha. Allende espejó lo absurdo de un sistema que no supo ni pudo mutilarlo; que quedó al desnudo, sin máscaras; tan sólo con las armas asesinas y el dinero para corromper y coimear a verdugos y gestores genocidas. Allende con su muerte resucitó la semilla que hoy sigue viva y latiendo para que la sembremos en el corazón del ahora y los días por venir. 

Larga vida Salvador. La memoria de tu muerte digna toma y obliga para el guante de hacernos cargo de utopías que no nos den excusa para la muerte de un solo semejante.

Hoy 12 de septiembre de 2012, a un día de la conmemoración de tu muerte, brindo por tu vida y la vida en la que haya –como dice un personaje de Javier Villafañe – “un pan para cada vecino, ni uno menos ni uno más”; un pan con fantasía, un pan con orejas y poemas, un pan con alas, un pan enraizado aquí en la tierra, un pan en círculo y en coro. Un pan que hay que amasarlo y promoverlo. ¡Salud!

(c) Luciano Ortega

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s