El eco de un poema

Hundo mi corazón a fondo en el planeta 
y sólo se que soy un entre, 
un siendo hacia la nada, 
una sangre fugaz, 
un respirante 
adentro de un cuerpo que se agota 
y oxida, 
un relámpago apenas, 
un intento que cae como gota en el mar. 

El segundero quiebra los instantes

injuriando la conciencia, 
estallándola, 
poniéndola en abismo 
sin redes y sin brújula.

Sólo un madero en el océano,
el eco de un poema.

Luciano Ortega

18 de febrero de 2012

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s