Hoy me digo al espejo

Puede que el día te de un puntazo en la espalda,
pude que te devuelva billeteras perdidas.

Es posible que acaso te tuerza los espejos
o te dibuje un rostro como el arroyo quieto.

Un día como este tal vez te nazca el hijo
o se muera en la esquina un sueño acariciado,
ese tozudo anhelo que llevabas al hombro.

La humanidad entera es lo que es y avanza,
con sus dioses a cuestas,
con miedos y porfías,
con ese su destino de campear el instante,
atinando a la muerte o a promover la vida,
intentando en los siglos pararse en sus dos piernas,
pararse entre cadáveres y besos conquistados,
pararse con el canto brotado entre rendijas
y que se eleva al viento,
apuntando a la estrella.

(Un canto que se hunde con su raíz al piso
y baila en tu cintura,
sorteando las polillas y el oxido del tiempo)

Lo cierto es que este día que toca es todo tuyo,
más allá de la suerte que corra en la baraja.

(c) Luciano Ortega

En: Luciano Ortega

luc14

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